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Historiador. Profesor Titular de Historia de la Cultura y del Derecho en el Seminario de Historia del Derecho del Doctorado en Ciencias Jurídicas y en la Carrera de Abogacía en la Pontificia Universidad Católica Argentina y Profesor Titular de Historia Constitucional Argentina en la UCALP:

EDITORIAL:

EDITORIAL

martes, 24 de noviembre de 2015

NO MÁS VENGANZA editorial publicado en La Nación el 23-112015

NO MÁS VENGANZA editorial publicado en La Nación el 23-112015
La elección de un nuevo gobierno es momento propicio para terminar con las mentiras sobre los años 70 y las actuales violaciones de los derechos humanos

La senadora por Córdoba Norma Morandini escribió días atrás en estas páginas que la causa de los derechos humanos no se puede defender con mentiras. No se puede defender tampoco con nuevas violaciones de derechos humanos como está ocurriendo en el país.
Un día después de que la ciudadanía votara un nuevo gobierno, las ansias de venganza deben quedar sepultadas de una vez para siempre.
Los trágicos hechos de la década del setenta han sido tamizados por la izquierda ideológicamente comprometida con los grupos terroristas que asesinaron aquí con armas, bombas e integración celular de la que en nada se diferencian quienes provocaron el viernes 13, en París, la conmoción que sacudió al mundo. Aquella izquierda verbosa, de verdadera configuración fascista antes y ahora, se apoderó desde comienzos del gobierno de los Kirchner del aparato propagandístico oficial.
Se ocultó así lo que ya no puede taparse por más tiempo a la compresión de una sociedad cuya composición por edad ha ido cambiando en los últimos cuarenta años. A la sociedad argentina de los años setenta no era necesario explicarle que el aberrante terrorismo de Estado sucedió al pánico social provocado por las matanzas indiscriminadas perpetradas por grupos entrenados para una guerra sucia, a los que el kirchnerismo ha distinguido con la absurda calificación de "juventud maravillosa".
La sociedad dejó aislados a esos "jóvenes idealistas", mientras el terrorismo de Estado los aplastaba con su poder de fuego, sin más salvedades que las de algunas voces aisladas, sin más ley que la de la eficacia de operaciones militares que tenían por objetivo aniquilar al enemigo y sin una moral diferente, en el fondo, que la de los rebeldes a quienes combatían.
Ha llegado la hora de poner las cosas en su lugar. Debatir que quienes sembraron la anarquía en el país y destruyeron vidas y bienes no pueden gozar por más tiempo de un reconocimiento histórico cuya gestación se fundó en la necesidad práctica de los Kirchner de contar en 2003 con alguna bandera de contenido emocional. Lo hicieron así al asumir el poder con apenas el 22 por ciento de los votos. Antes habían mirado en esos asuntos para otro lado.
Hay dos cuestiones urgentes por resolver. Una es el vergonzoso padecimiento de condenados, procesados e incluso de sospechosos de la comisión de delitos cometidos durante los años de la represión subversiva y que se hallan en cárceles a pesar de su ancianidad. Son a estas alturas más de trescientos los detenidos por algunas de aquellas razones que han muerto en prisión, y esto constituye una verdadera vergüenza nacional.
Días atrás, tal situación se ha agravado por una escandalosa decisión del Tribunal Oral de La Plata, que revocó la prisión domiciliaria de varios militares de avanzada edad, como los coroneles Carlos Saini y Oscar Bardelli, el capitán de navío Carlos Robbio y el almirante Antonio Vañek. Pareció una burla su coincidencia con el privilegio domiciliario concedido por esos días, por un tribunal del Chaco, a un mafioso de 65 años, condenado a 19 años de prisión por haber traficado más de mil kilos de cocaína a España.
En segundo lugar, de modo paralelo, han continuado actos de persecución contra magistrados judiciales en actividad o retiro. Uno ha sido el caso del juez federal de Mar del Plata Pedro Hooft, absuelto el año último tras siete años de acusaciones sobre supuestos delitos de lesa humanidad. El perverso armado de la causa salió a la luz por grabaciones aportadas como prueba, pero Hooft está afrontando nuevos ataques. También debimos ocuparnos recientemente del proceso irregular montado contra el juez Néstor Montezanti, de Bahía Blanca, en otro claro intento oficialista de desarticular la investigación de causas que involucran a la familia presidencial.
Sin más elementos que referencias mendaces aportadas por tres militares condenados como autores de las matanzas producidas en la denominada masacre de "Palomitas", se persiguió por más de diez años al ex juez federal de Salta Ricardo Lona. Éste se encuentra en prisión preventiva por supuestas fallas en la investigación de la muerte del ex gobernador de Salta Miguel Ragone, ocurrida en marzo de 1976. Se desconoce, en cambio, que el juez Lona había sido quien reunió las pruebas que llevaron a condenar a los partícipes del hecho, según lo reconoció la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Por otra parte, la acusación en su contra carece de validez pues la acción no se encuentra instada por los fiscales de la causa, sino por otros designados ad hoc por la cuestionada Procuración General de la Nación, careciendo por ello de atribuciones para impulsar la acción. Con casi 80 años y una grave enfermedad, Lona corre peligro de que los fiscales lo envíen a prisión solicitando la revisión del informe médico que desaconseja rotundamente su traslado a una cárcel.
La cultura de la venganza ha sido predicada en medios de difusión del Estado y en las escuelas habituadas a seguir las pautas históricas nada confiables del kirchnerismo. O sea, la mentira de la que ha hablado la senadora Morandini.
El palabrerío de sujetos que han sido responsables de haber incendiado al país en los años setenta convencidos de que las armas de fuego y los explosivos, con sus secuelas de muerte y dolor, eran la vía de acceso a una sociedad mejor, no puede intimidar a los políticos responsables, ni a los jueces compenetrados de su misión, de actuar en consonancia con la verdad histórica y los principios básicos del derecho penal.
Siempre será indispensable construir a partir de la verdad completa, apaciguar y no agotar la búsqueda de todos los medios necesarios para que se cumpla la imploración del papa Francisco de que todas las herramientas de la ley se activen "para evitar cualquier tipo de venganza y curar las heridas", aunque "sin dejar de mirar las cicatrices", como bien aportó.

lunes, 24 de agosto de 2015

“¿Dónde está el Pueblo? –Democracia republicana, Populismo, Democracia constitucional”, con la intervención de Silvio Maresca, como invitado especial, y Alejandro Domínguez Benavídes y Luis María Bandieri.


Descripción: UCA.gif
    

FACULTAD DE DERECHO

CENTRO DE DERECHO POLÍTICO



 Estimado profesor:


Lo invitamos a la reunión organizada por este Centro, que tendrá lugar el  martes 25 de agosto del corriente , a las 18.30 hs., en la sede de la Facultad de Derecho, edificio Santo Tomás Moro, Alicia Moreau de Justo 1400, piso 1º, aula 152, con una mesa redonda sobre el tema. “¿Dónde está el Pueblo? –Democracia republicana, Populismo, Democracia constitucional”, con la intervención de Silvio Maresca, como invitado especial, y Alejandro Domínguez  Benavídes y Luis María Bandieri, por la Facultad. La moderación correrá a cargo de Germán Masserdotti.

Silvio Maresca. licenciado en Filosofía (UBA), docente e investigador principal de la Fundación Barceló, autor de libros donde se destacan “Ëtica y Poder en el Fin de la Historia” y “En la Senda de Federico Nietzsche”, entre otros, así como de numerosos artículos de su especialidad, fue director de la Biblioteca Nacional y del Fondo Nacional de las Artes y actualmente es vicepresidente de la Sociedad Argentina de  Filosofía.

Al finalizar la exposición, el tema estará abierto a las preguntas de los presentes

Cordialmente

Alejandro Domínguez Benavides    Luis María Bandieri        Néstor Scarlatta
                              







      Agradeceremos confirme su presencia a: ucacentrodp@gmail.com
     


miércoles, 5 de agosto de 2015

La reforma del Código Civil La incertidumbre del nuevo Código Civil Por Alejandro Fargosi | Para LA NACION

Miércoles 05 de agosto de 2015 | Publicado en edición impresa
                                                   DALMACIO VÉLEZ SARSFIELD

El desarrollo depende de decisiones en materia productiva, bancaria, financiera y comercial. Pero los sujetos económicos -personas, empresas y gobiernos- también tienen muy en cuenta la legislación de cada país.
Los códigos deben ser realistas, como los hizo Vélez Sársfield, economista y abogado de experiencia profesional y política que sabía que el desarrollo necesita reglas claras, estables y que aseguren los derechos de las personas, trabajadores y empresas.
Con un sistema legal cambiante, burocrático, ineficiente y estructuralmente corruptor, la inversión escapa a lugares seguros y sin incertidumbres ni arbitrariedades a países donde un funcionario todopoderoso o corrupto no pueda hacer tambalear el emprendimiento o beneficie al competidor. Las inversiones serias, que crean trabajo, necesitan seguridad jurídica, sistemas políticos decentes y leyes maduras, coherentes y que no fomenten el caos ni la impunidad.
Así eran los códigos de Vélez que promulgaron Mitre y Sarmiento y permitieron el desarrollo de un gran país. Pero inauguramos este siglo con una crisis antológica, desaprovechamos la mejor década de nuestra historia exportadora y estamos con inflación galopante, inseguridad física, pobreza y narcotráfico crecientes, producción en caída, déficit energético inconcebible y una estructura legal que favorece la corrupción. Ni los argentinos creen en el país: más de 200.000 millones de dólares de empresas y personas argentinas huyeron de los riesgos locales.
En pocos meses, la lapicera presidencial cambiará de mano. Con algo de sensatez, ese mero cambio será una buena noticia para la estabilidad y la cordura. Necesitaremos reinsertarnos en el mundo, recreando un sistema político y económico comparable a los países que prosperan, que sea moderno y realista, sin utopías populistas y con real solidaridad social.
Además, debemos restaurar un sistema legal sólido, estable, conocido y seguro, que ha sido destruido por el kirchnerismo con leyes que generan caos, limitan la libertad individual, impiden la seguridad mínima que necesitan las inversiones y nos condenan a ser una tierra de oportunistas.
Nos convirtieron en un país de empresarios del poder, donde el dinero no se gana produciendo, sino siendo contratista y socio del gobierno.
Para peor, la presidenta Kirchner dinamitó el eje de nuestro sistema legal, los códigos Civil y Comercial, que estaban estabilizados y perfeccionados tras 150 años de jurisprudencia y doctrina. Ningún gobierno, ni siquiera el de Néstor Kirchner, los había destruido para crear un régimen supuestamente nuevo.
El fracaso de los pocos intentos anteriores fue, en realidad, éxito de la madurez jurídica: las leyes buenas no son las que revolucionan, sino las que evolucionan.
Además, reemplazar códigos es una técnica legislativa en desuso. Ningún país, salvo la Italia fascista en 1942, cambió su codificación de golpe, porque las aventuras legislativas son incompatibles con el progreso. Pero en materia civil ya nos rige el código Kirchner, que pocas personas conocen y apenas están en condiciones de aplicar.
Este código nos regula en todos los aspectos de nuestras vidas y, de un día para el otro, es el que rige en toda la Argentina. A los inversores habrá que convencerlos de que vengan a un país donde las leyes fundamentales son tan nuevas que no las dominan ni los abogados ni los jueces. El lector puede constatarlo consultando a su abogado; con eso bastaría para constatar el grado de certidumbre jurídica que hoy existe en el país.
Conocer y estabilizar este Código con jurisprudencia y doctrina llevará al menos 50 años. Quienes lo están enseñando en las aulas sólo saben un poco más que el resto, porque en verdad nunca ha regido. Sus promotores lo califican de "abierto al activismo judicial" o de "un cambio de paradigma con soluciones concretas para la gente", que además "define la ciudadanía del siglo XXI". Es fácil imaginar qué cambia: ciertas cuestiones esenciales que nos rigen desde hace 150 años. ¿Era necesario? ¿Había una urgencia real en semejante reforma, sólo votada por el oficialismo? Con el nuevo código, ¿tenemos más soluciones o más problemas?
Ojalá que el próximo gobierno, además de revisar otras leyes, suspenda de inmediato este código y lo mande a una revisión profunda, para aprovechar lo útil que pueda tener, pero agregándolo al anterior, y no reemplazando todo lo bueno que tiene el código de Vélez, al que se suman 150 años de sabiduría que lo potencian.
En las materias que necesitan cambios deben dictarse leyes especiales. Minoridad, adopción, consumidor, matrimonio y otros temas pueden reformarse sin dinamitar todo el derecho privado.
El desarrollo y las buenas leyes son el resultado de la evolución, no del caos. Como en los países libres del mundo, nuestro sistema legal puede mejorar sin autodestruirse ni explotar, de manera firme y pacífica.
Actuemos con equilibrio, con firmeza, sin autoritarismo y con una renovación sin revanchismos. Que la política nos dé buenas leyes y mejor administración, y que la Justicia haga respetar la Constitución y termine con la impunidad actuando con rapidez. Así, tendremos un país con menos incertidumbres y más libertad.
Abogado, ex consejero de la Magistratura.

viernes, 20 de marzo de 2015

FACULTAD DE DERECHO CENTRO DE DERECHO POLÍTICO de la PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA ARGENTINA.

Descripción: UCA.gif
    

FACULTAD DE DERECHO

CENTRO DE DERECHO POLÍTICO



 Estimado profesor:


Lo invitamos a la disertación organizada por este Centro, que tendrá lugar el  jueves 26 de marzo del corriente, a las 18.30 hs., en la sede de la Facultad de Derecho, edificio Santo Tomás Moro, Alicia Moreau de Justo 1400,  en la que el profesor  Pablo  Dávoli (UCA subsede Rosario) se referirá a:”Antonio Gramsci y la escuela de Frankfurt”

Al finalizar la exposición, el tema estará abierto a las preguntas de los presentes

Cordialmente

Alejandro Domínguez Benavides    Luis María Bandieri        Néstor Scarlatta
                              







      Agradeceremos confirme su presencia a: ucacentrodp@gmail.com
     


viernes, 13 de marzo de 2015

BENITO NAZAR ANCHORENA, MINISTRO DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

En la edicion de la revista Caras y Caretas del 9 de junio de 1928 vemos al Dr. Benito Nazar Anchorena presidiendo la asamblea extraordinaria de la "Sociedad de Artistas Argentinos" destinada a la reforma de sus estatutos.

JUICIO POLITICO A LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACION EN 1947



La Corte en 1938: sentados (izq. a der.), procurador general Juan Alvarez, ministros Francisco Ramos Mejía, Antonio Sagarna, Roberto Repetto, Luis Linares y Benito Nazar Anchorena Foto: Archivo La Nacion



Fundamentos insólitos

Hecha la presentación, no era tan fácil encuadrar a los magistrados en alguno de los cargos previstos en el artículo 45 de la Constitución Nacional: "Mal desempeño; delitos en el ejercicio de sus funciones; crímenes comunes".

Al rastrear antecedentes, el argumento más significativo se encontró en las acordadas de la Corte de 1930 y de 1943, de "legitimación de los gobiernos de facto". Una acusación insólita en el segundo caso, por cuanto los propios demandantes eran usufructuarios directos de esa asonada militar.

Para salvar las formas, Decker ensayó en los fundamentos de su proyecto esta explicación: "El juicio de responsabilidad no se sigue a instancias del Poder Ejecutivo, sino de la Cámara de Diputados, que nada tuvo que ver con el movimiento revolucionario". Era difícil creerle cuando la bancada opositora había advertido que Decker flaqueaba como titular del bloque oficialista y que esa conducción había sido confiada al titular de la Cámara, en ese momento hombre de suma confianza del presidente de la República.

El proyecto, que denostaba al régimen militar instalado en 1943, también intentaba absolver a Perón de toda responsabilidad en ese gobierno de facto, en el cual había acumulado nada menos que tres cargos con retención simultánea: la Secretaría de Trabajo y Previsión, el Ministerio de Guerra y la vicepresidencia. "En definitiva -trataba de justificar el escrito-, el hoy presidente de LA NACION sólo entró a formar parte del gobierno de facto cuando la legalidad de sus funciones estuvo declarada por la Suprema Corte."

El broche de oro del proyecto sería un párrafo que reivindicaba precisamente ese golpe de Estado del 4 de junio, bandera de la que los peronistas no podían abjurar: "El pueblo ha aprobado con su voto a la revolución, sufragando por el hombre que con su política matizó el sentido del pronunciamiento de 1943".
Pero a con

BENITO NAZAR ANCHORENA



"El Dr. Benito Nazar Anchorena, a quien el Gobierno Provisional nombro interventor en la Unviersidad de Buenos Aires.
Los hechos acaecidos en esta ultima son del dominio publico.
La renuncia del rector, las de los decanos de las facultades de Derecho y Medicina, las de los interventores en la Facultad citada en primer termino y otros sucesos han determinado la disolucion del consejo universitario por parte del Gobierno y el nombramiento del doctor Nazar Anchorena"
Caras y Caretas del 27 de diciembre de 1930


Perseguido por la tiranía peronista, dejó la Corte a raíz de un patético simulacro republicano de juicio político, cuyo argumento central era que el Dr. Nazar había "convalidado los gobiernos de facto de 1930 y 1943" (….gobierno de facto, éste último, del cual Perón había sido entre otros cargos instigador, ideólogo y golpista del GOU, Secretario de Trabajo, Ministro, ¡¡Vicepresidente de la Nación!! y aceptado un ascenso a General), cargo por cierto falso respecto de Benito Nazar, quien no había convalidado, por cierto, ningún golpe de estado ni en sus sentencias ni por adhesión a ninguna acordada.
Otro de los cargos para el juicio político era que "sus fallos eran contrarios a los principios del justicialismo" argumento en todo caso honorable y que hablaba a las claras de que cumplía con la premisa básica y razón de ser de todo el poder judicial en una república, justamente, mantenerse como un poder independiente, tal que pueda contrabalancear a las eventuales injusticias y excesos de los otros dos.
Otro de los cargos era que los Jueces de la Coste Suprema de Justicia de la Nación habían integrado continuamente la lista anual de conjueces de la Corte con "apellidos de abogados captados por el capitalismo extranjero o pertenecientes a la oligarquía dominante".
Claro, cualquier apellido que sonara más o menos vasco o a alguna calle de Barrio Norte despertaba urticaria en el Gobierno, con independencia de que se tratara de profesionales idóneos y honorables.
En fin, bajo éstos cargos debió soportar Nazar Anchorena el ser destituido por el "honorable" Congreso de la Nación -cuya honorabilidad se había reducido al "fondo residual" de los famosos 44 diputados de la oposición-algunos de los cuales ya estaban siendo expulsados de su seno.
Tras dicho juicio político tanto él como su familia sufrieron diversas persecuciones, hasta el 16 de sepiembre de 1955 cuando triunfó el movimiento cívico militar y se instalo el gobierno de la Revolución Libertadora.

Memoria: la destitución de magistrados de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 1947

La Corte en 1938: sentados (izq. a der.), procurador general Juan Alvarez, ministros Francisco Ramos Mejía, Antonio Sagarna, Roberto Repetto, Luis Linares y Benito Nazar Anchorena Foto: Archivo La Nacion




FUENTE LOS ANCHORENA

http://www.acciontv.com.ar/soca/ancho/indice.htm consultado el 13/3/2015

Memoria: la destitución de magistrados en 1947
Aquel otro juicio a la Corte
Cómo se desarrolló y cuáles fueron las razones políticas para remover a cuatro ministros en la primera presidencia de Perón
No está demás refrescar en estos días cómo fue el enjuiciamiento político a los miembros de la Corte Suprema de Justicia en los comienzos del primer gobierno de Juan Domingo Perón. Aquel proceso, que culminaría con la destitución de todos los magistrados menos uno -el único peronista-, se gestó en nueve meses y dio a luz otro tribunal, esta vez con miembros declaradamente adictos al flamante gobierno. Observemos las razones políticas de tal decisión y cómo se desarrolló.
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Al llegar en junio de 1946 a la presidencia, Perón tuvo en sus manos los resortes necesarios para gobernar sin dificultades.
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Mayoría absoluta en ambas Cámaras y gobiernos provinciales adictos eran más que suficientes para llevar adelante un programa de importantes realizaciones por la vía democrática.
Sin embargo, le molestaba que uno de los tres poderes permaneciera fuera de su alcance: la Corte Suprema. No fue difícil advertir que muy pronto caería también en sus manos al escucharse su mensaje ante la Asamblea Legislativa que le tomó juramento.
Uno de sus párrafos fue bien explícito: "Pongo el espíritu de la Justicia por encima del Poder Judicial. La Justicia, además de independiente, debe ser eficaz. Pero no puede ser eficaz si sus conceptos no marchan a compás del sentimiento público".
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La advertencia fue muy clara, pues si ese "sentimiento público" era el peronismo, la Corte también debía expresarlo. Idéntica doctrina aplicaría varias décadas después su mejor discípulo, sólo que en lugar de promover la destitución de los magistrados prefirió incorporar a cinco amigos suyos e instalar así una mayoría automática.
El único camino que la Constitución le permitía a Perón poder desembarazarse de la Corte era el juicio político a cada uno de sus ministros. Le transmitió esa inquietud al presidente de la Cámara, Ricardo César Guardo, y allí brotó el nombre de un elegido para presentar el proyecto. Sería el diputado Rodolfo A. Decker, titular del bloque oficialista.

Decker absorbió fielmente aquella responsabilidad y el 8 de julio -al mes de inaugurado el nuevo gobierno- presentó con su única firma el pedido de juicio político contra Antonio Sagarna, Benito Nazar Anchorena, Francisco Ramos Mejía y Roberto Repetto.

Este último había renunciado el 22 de mayo, poco antes de que Perón asumiera la Presidencia, pero ni la jubilación que acababa de acordársele lo inmunizó contra ese proceso, que también alcanzó al procurador general de LA NACION, Juan Alvarez.

El único en salir ileso sería Tomás D. Casares, de manifiesta adhesión al peronismo, como que había sido incorporado a la Corte durante el régimen presidido por el general Edelmiro J. Farrell.

Sucesivas conformaciones de la Corte Suprema de Justicia de la Nación desde su creación en 1862. hasta 1995.


Por decreto del 18 de octubre de 1862 el presidente de la Nación Bartolomé Mitre designó a los jueces que integrarían la primera Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Dicha norma rezaba: "Departamento de Justicia, Culto é Instrucción Pública.- Buenos Aires, Octubre 18 de 1862.- El Presidente de la República, de conformidad al inciso 5º del artículo 86 de la Constitución, y prévio acuerdo del Senado de la Nación, -Ha acordado y decreta:- Art. 1º Quedan nombrados miembros de la Suprema Corte de Justicia con el sueldo que determina la ley de 13 del corriente los señores doctores don Valentín Alsina, don Francisco de las Carreras, don Salvador María del Carril, don Francisco Delgado, don José Barros Pazos y don Francisco Pico.- Art. 2º Queda nombrado Presidente de la Suprema Corte el doctor don Valentín Alsina, y Procurador General de la misma, el doctor don Francisco Pico.- Art. 3º Oportunamente se fijará el día y hora en que deba tener lugar la instalación de la Suprema Corte, prestando el juramento de ley en manos del Presidente de la República con arreglo al artículo 98 de la Constitución.- Art. 4º Comuníquese á quienes corresponda, publíquese con acuerdo del Senado de su referencia, y dese al registro Nacional.- Mitre.- Eduardo Costa.".

Al producirse la instalación de la Corte Suprema el 15 de enero de 1863, el Presidente Mitre puntualizó que "como presidente de la Nación busqué a los hombres que en la Corte Suprema fueran un control imparcial e insospechado de las demasías de los otros poderes del estado y que viniendo de la oposición dieran a sus conciudadanos la mayor seguridad de la amplia protección de sus derechos y la garantía de una total y absoluta independencia en ella depositada para todo tiempo y trance".

En rigor, la CSJN recién quedo íntegramente constituida el 10 de junio de 1865 cuando el Senado de la Nación prestó acuerdo al Dr. José Benjamín Gorostiaga como vocal del tribunal.
Arturo Pellet Lastra señala que "... ninguno de ellos era amigo personal ni actuaba en política como colaborador o integrante del Partido Nacional que lideraba Mitre. Por lo contrario, Valentín Alsina era en realidad un competidor en las lides electorales y en el Senado, en tanto que De las Carreras, Barros Pazos, Delgado, Gorostiaga, Del Carril y Pico eran personalidades políticamente autónomas, con una lñarga trayectoria y prestigio a nivel nacional...".

Desde aquellas primigenias designaciones hasta la actualidad, las sucesivas composiciones de la Corte Suprema de Justicia de la Nación han sido integradas por los siguientes jueces.

1862/1865.

Valentín Alsina (renunció o no aceptó, nunca asumió)
Francisco de las Carreras (Presidente de la CSJN)
Salvador María del Carril
Francisco Delgado
José Barros Pasos

Procurador General de la Nación Dr. Francisco Pico

* El Dr. Valentín Alsina renunció a su designación antes de hacerse cargo de la magistratura y fue reemplazado el 10 de junio de 1865 por el Dr. José Benjamín Gorostiaga.

1865/1868.

Francisco de las Carreras (Presidente de la CSJN)
Salvador María del Carril
Francisco Delgado
José Barros Pasos
José Benjamín Gorostiaga

Procurador General de la Nación Dr. Francisco Pico

* El Dr. José Benjamín Gorostiaga renunció en octubre de 1868 para hacerse cargo de un Ministerio en el gobierno del presidente Sarmiento y fue nombrado en su lugar el Dr. Benito Carrasco.

1868/1870.

Francisco de las Carreras (Presidente de la CSJN)
Salvador María del Carril
Francisco Delgado
José Barros Pasos
Benito Carrasco

Procurador General de la Nación Dr. Francisco Pico

* En abril de 1870 fallece el Dr. Francisco de las Carreras, es designado en su lugar el Dr. Marcelino Ugarte. La presidencia del Tribunal recayó en Salvador María del Carril.

1870/1871.

Salvador María del Carril (Presidente de la CSJN)
Francisco Delgado
José Barros Pasos
Benito Carrasco
Marcelino Ugarte

Procurador General de la Nación Dr. Francisco Pico

* En agosto de 1871 muere victima de la fiebre amarilla el Dr. Benito Carrasco quien se había consagrado a auxiliar a los enfermos de dicha epidemía. Fue reemplazado por el Dr. José Benito Gorostiaga que por segunda vez era designado juez del Tribunal.

1871/1872.

Salvador María del Carril (Presidente de la CSJN)
Francisco Delgado
José Barros Pasos
Marcelino Ugarte
José Benjamin Gorostiaga

Procurador General de la Nación Dr. Francisco Pico

* En septiembre de 1872 fallece el Dr. Marcelino Ugarte y es reemplazdo el 14 de octubre de 1872 por el Dr. José Trifón Dominguez y Lopez Camelo (cuñado de Salvador María del Carril y hermano del poeta Luis Dominguez).

1872/1875.

Salvador María del Carril (Presidente de la CSJN)
Francisco Delgado
José Barros Pasos
José Benjamin Gorostiaga
José Dominguez

* Fallece a mediados de 1875 el Procurador General Francisco Pico y es reemplazado por el Dr. Carlos Tejedor.
* En septiembre de 1875 fallece el Juez Francisco Delgado y es reemplazado por el Dr. Saturnino M. Laspiur.

1875/1877.

Salvador María del Carril (Presidente de la CSJN)
José Barros Pasos (sucedio en la presidencia a del Carril)
José Benjamin Gorostiaga
José Dominguez
Saturnino M. Laspiur

Procurador General de la Nación Dr. Carlos Tejedor

* A mediados de 1877 el Dr. Salvador María del Carril decide retirarse y es reemplazado por el Dr. Onésimo Leguizamón.
* En noviembre de 1877 fallece el Dr. José Barros Pasos y el 14 de enero de 1878 es nombrado en su reemplazo el Dr. Uladislao Frías.

1878/1882.
* En este momento se producido la renovación absoluta de los miembros nombrados por el presidente Mitre en el año 1862.

José Benjamin Gorostiaga (Presidente de la CSJN)
José Dominguez
Saturnino M. Laspiur
Onésimo Leguizamón
Uladislao Frías

Procurador General de la Nación Dr. Carlos Tejedor reemplazado en 1878 por Eduardo Costa.

* El Dr. Manuel Dídimo Pizarro es nombrado el 24 de octubre de 1882 en reemplazo del Dr. Saturnino M. laspiur.

1882/1884.


José Benjamin Gorostiaga (Presidente de la CSJN)
José Dominguez
Onésimo Leguizamón
Uladislao Frías
Manuel D. Pizarro

Procurador General de la Nación Dr. Eduardo Costa.

* El Dr. Pizarro renunicia para acceder ala banca de Senador por la provincia de Cordoba y es reemplazo por el Dr. Federico Ibarguren el 28 de agosto de 1884.
* El Dr. Calixto S. de la Torre reemplaza al Juez Onésimo Leguizamón.

1884/1887.

José Benjamin Gorostiaga (Presidente de la CSJN)
José Dominguez
Uladislao Frías
Federico Ibarguren
Calixto S. de la Torre

Procurador General de la Nación Dr. Eduardo Costa

* A mediados de 1887 se retira el juez Gorostiaga y es reemplazado por el Gral. Dr. Benjamin Victorica que es designado con fecha 10 de agosto de 1887.
* El 10 de septiembre de 1887 el Dr. Salustiano Zavalía reemplaza al Juez José Dominguez.

1887/1889.

Uladislao Frías
Federico Ibarguren
Calixto S. de la Torre
Benjamin Victorica
Salustiano Zavalía

Procurador General de la Nación Dr. Eduardo Costa

* El 3 de abril de 1889 el Dr. Luis V. Varela reemplaza al Juez Salustiano Zavalía.

1889/1890.

Uladislao Frías
Federico Ibarguren
Calixto S. de la Torre
Benjamin Victorica
Luis V. Varela

Procurador General de la Nación Dr. Eduardo Costa

* El 14 de enero de 1890 el Dr. Abel Bazán reemplaza al Juez Uladislao Frías.
* El 13 de diciembre de 1890 el Dr. Luís Saenz Peña reemplaza al Juez Federico Ibarguren.
* El Procurador General de la Nación Dr. Eduardo Cota es reemplazado por el Dr. Antonio E. Malaver.

1890/1892.

Calixto S. de la Torre
Benjamin Victorica
Luis V. Varela
Abél Bazán
Luís Saenz Peña

Procurador General de la Nación Dr. Antonio E. Malaver

* En 1892 el Procurador Dr. Antonio E. Malaver es reemplazado por el Dr. Sabiniano Kier.
* En marzo de 1892 el Dr. Benjamin Paz reemplaza al Juez Luís Saenz Peña.
* A mediados de 1892 se retira el Gral. Dr. Benjamin Victorica y es reemplazado por el Dr. Octavio Bunge. Para la misma época el Dr. Juan E. Torrent reemplaza al juez Calixto S. de la Torre.

1892/1899.

Luis V. Varela
Abél Bazán
Benjamín Paz
Octavio Bunge
Juan E. Torrent

Procurador General de la Nación Dr. Sabiniano Kier.

* En 1899 renuncia el juez Varela y es reemplazado en junio de ese año por el Dr. Enrique H. Martínez.

1899/1901.

Abél Bazán
Benjamín Paz
Octavio Bunge
Juan E. Torrent
Enrique H. Martínez

Procurador General de la Nación Dr. Sabiniano Kier.

* En septiembre de 1900, mientras se encontraba en la ciudad de Paris, fallece el juez Martinez que es reemplazado en mayo de 1901 por el Dr. Nicanor González del Solar, quien se desempeño durante 20 años como Ministro de la CSJN.
* El 23 de agosto de 1901 tambien es nombrado el Dr. Mauricio P. Daract en reemplazo del juez Torrent.

1901/1903.

Abél Bazán
Benjamín Paz
Octavio Bunge
Nicanor González del Solar
Mauricio P. Daract

Procurador General de la Nación Dr. Sabiniano Kier.

* En 1903 falleció el juez Benjamín Paz y fue reemplazado por el Dr. Antonio Bermejo.

1903/1905.

Abél Bazan
Octavio Bunge
Nicanor González del Solar
Mauricio P. Daract
Antonio Bermejo

Procurador General de la Nación Dr. Sabiniano Kier.

* El 18 de mayo de 1905 es nombrado el Dr. Cornelio Moyano Gacitúa para reemplazar al juez Bazán fallecido ese año.

1905/1910.

Octavio Bunge
Nicanor González del Solar
Mauricio P. Daract
Antonio Bermejo
Cornelio Moyano Gacitúa

Procurador General de la Nación Dr. Sabiniano Kier

* El Procurador General Kier fue reemplado por el Dr. Julio Botet.
* En 1910 fallece el juez Bunge y es reemplazado por el Dr. Dámaso E. Palacio.
* En diciembre de 1910 el Dr. Lucas López Cabanillas, reemplazo al juez Moyano Gacitúa.

1910/1915.

Nicanor González del Solar
Mauricio P. Daract
Antonio Bermejo
Dámaso E. Palacio
Lucas López Cabanillas

Procurador General de la Nación Dr. Julio Botet.

* En 1915 se retira el juez López Cabanillas y es reemplazado por el Dr. Figueroa Alcorta.
* En 1915 se retira el juez Daract y su vacante recién es cubierta a fines de 1919 por el Dr. Ramón Mendez.
* El Procurador General Julio Botet es reemplazado por el Dr. José Nicolás Matienzo.

1915/1919

Nicanor González del Solar
Antonio Bermejo
Dámaso E. Palacio
José Figueroa Alcorta

Procurador General de la Nación Dr. José Nicolás Matienzo.

* En 1919 se retira el Procurador General Dr. Matienzo.

1919/1923.

Nicanor González del Solar
Antonio Bermejo
Dámaso E. Palacio
José Figueroa Alcorta
Ramón Mendez

Procurador General de la Nación Dr.

* En 1923 el juez Dámaso Palacio es reemplazado por el Dr. Roberto Repetto.

1923/1924.

Nicanor González del Solar
Antonio Bermejo
José Figueroa Alcorta
Ramón Mendez
Roberto Repetto

Procurador General de la Nación Dr.

* En 1924 el juez Gonzalez del Solar es reemplazado por el Dr. Miguel Laurencena.

1924/1927.


Antonio Bermejo
José Figueroa Alcorta
Ramón Mendez
Roberto Repetto
Miguel Laurencena

Procurador General de la Nación Dr.

* en 1927 el juez Mendez es reemplazado por el Dr. Ricardo Guido Lavalle.

1927/ 1928.

Antonio Bermejo
José Figueroa Alcorta
Roberto Repetto
Miguel Laurencena
Ricardo Guido Lavalle

Procurador General de la Nación Dr.

* en 1928 el juez Laurencena es reemplazado por el Dr. Antonio Sagarna.

1928/1930.

Antonio Bermejo
José Figueroa Alcorta
Roberto Repetto
Ricardo Guido Lavalle
Antonio Sagarna

Procurador General de la Nación Dr.

* en 1929 fallece el juez Bermejo y su vacante se suple en 1930 con la designación del Dr. Julian V. Pera.

1930/1931.

José Figueroa Alcorta
Roberto Repetto
Ricardo Guido Lavalle
Antonio Sagarna
Julian V. Pera

Procurador General de la Nación Dr.

* en 1931 se produce la vacante del juez Figueroa Alcorta que es cubierta en 1932 por el Dr. Luis Linares.

1932/1933.

Roberto Repetto
Ricardo Guido Lavalle
Antonio Sagarna
Julian V. Pera
Luis Linares

Procurador General de la Nación Dr.



1955/1956.

Alfredo Orgaz
Manuel Argañaraz
Enrique V. Galli
Carlos Herrera
Jorge Vera Vallejo

Procurador General de la Nación Dr.

* En 1956 el juez Vera Vallejo es reemplazado por el Dr. Benjamín Villegas Basavilbaso.

1956/1958.

Alfredo Orgaz
Manuel Argañaraz
Enrique V. Galli
Carlos Herrera
Benjamin Villegas Basavilbaso

Procurador General de la Nación Dr.

* En 1958 renunciaron los jueces Argañaraz, Galli y Herrera y son reemplazados por los Dres. Araoz Lamadrid, Boffi Boggero y Oyhanarte.
* El Gobierno del Dr. Frondizi aumenta la cantidad de miembros de la CSJN a 7 jueces mediante la sanción de la ley 15.271, y el tribunal se integra con la designación de los Dres. Colombres y Aberastury.

1958/1960.

Alfredo Orgaz
Benjamin Villegas Basavilbaso
Aristobulo Araoz de Lamadrid
Luis M. Boffi Boggero
Lujio C. Oyhanarte
Ricardo Colombres
Pedro Aberastury

Procurador General de la Nación Dr.

* El Dr. Esteban Imaz, que se desempeñaba como Secretario del Tribunal, es nombrado para reemplazar al juez Orgaz.

1960/1962.

Benjamin Villegas Basavilbaso
Aristobulo Araoz de Lamadrid
Luis M. Boffi Boggero
Lujio C. Oyhanarte
Ricardo Colombres
Pedro Aberastury
Esteban Imaz

Procurador General de la Nación Dr.

* En 1962 el Dr. Bidau es nombrado para reemplazar al juez Oyhanarte.

1962/1964.

Benjamin Villegas Basavilbaso
Aristobulo Araoz de Lamadrid
Luis M. Boffi Boggero
Ricardo Colombres
Pedro Aberastury
Esteban Imaz
José F. Bidau

Procurador General de la Nación Dr.

* En 1964 el juez Villegas Basavilbaso es reemplazado por el Dr. Zabala Rodríguez.

1964/1965.

Aristobulo Araoz de Lamadrid
Luis M. Boffi Boggero
Ricardo Colombres
Pedro Aberastury
Esteban Imaz
José F. Bidau
Carlos Zabala Rodríguez

Procurador General de la Nación Dr.

* El juez Bidau es reemplzado por el Dr. Mercader

1965/1966.

Aristobulo Araoz de Lamadrid
Luis M. Boffi Boggero
Ricardo Colombres
Pedro Aberastury
Esteban Imaz
Carlos Zabala Rodríguez
Amilcar Mercader

Procurador General de la Nación Dr.

* En 1966 una nueva ruptura constitucional lleva al General Ongania al Gobierno y la autodenominada Revolución Argentina destituye a la Corte Suprema, vuelve a 5 la cantidad de jueces del tribunal y nombra nuevos jueces.

1966/1967.

Eduardo A. Ortiz Basualdo
Roberto E. Chute
Marco Aurelio Risolía
Guillermo A. Borda
Luís C. Cabral

Procurador General de la Nación Dr.

* en 1967 el Dr. Bidau reemplaza al juez Borda.

1967/1970.

Eduardo A. Ortiz Basualdo
Roberto E. Chute
Marco Aurelio Risolía
Luís C. Cabral
José Bidau

Procurador General de la Nación Dr.

* En 1970 el juez Bidau es reemplazado por la Dra. Margarita Arguas que se convierte en la primera mujer en acceder a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

1970/1973.

Eduardo A. Ortiz Basualdo
Roberto E. Chute
Marco Aurelio Risolía
Luís C. Cabral
José Bidau

Procurador General de la Nación Dr.

* En el año 1973 se regulariza la situación institucional del país mediante llamado a elecciones, lo que determina que el nuevo gobierno constitucional reemplaze a la CSJN.

1973/1975.

Miguel A. Bercaitz (presidente de la CSJN)
Agustín Díaz Bialet
Héctor Masnatta
Manuel Arauz Castex
Ernesto Corvalán Nanclares

* en 1975 renuncian el juez Arauz Castex que es reemplazado por el Dr. Pablo Ramella y el juez Corvalán Nanclares que es reemplazado por el Dr. Ricardo Levene (h).

1975/1976.

Miguel A. Bercaitz (presidente de la CSJN)
Agustín Díaz Bialet
Héctor Masnatta
Pablo Ramella
Ricardo Levene (h)

1976/1976.

Horacio Heredia
Adolfo Gabrielli
Alejandro Caride
Federico Videla Escalada
Abelardo Rossi

* a fines de 1976 renuncia el juez Videla escalada y es nombrado en su reemplazo el Dr. Pedro Frías.

1976/1977.

Horacio Heredia
Adolfo Gabrielli
Alejandro Caride
Abelardo Rossi
Pedro Frias

* en 1977 renuncia el juez Caride y es reemplazo por el Dr. Emilio Daireaux.

1977/1978.

Horacio Heredia
Adolfo Gabrielli
Abelardo Rossi
Pedro Frias
Emilio Daireaux

* en 1978 fallece el juez Heredia y es reemplazado por el Dr. Elias Guastavino.

1978/1980.

Adolfo Gabrielli
Abelardo Rossi
Pedro Frias
Emilio Daireaux
Elias Guastavino

* en 1980 fallece el juez Daireaux y es reemplazado por el Dr. César Black.

1980/1981.

Adolfo Gabrielli
Abelardo Rossi
Pedro Frias
Elias Guastavino
César Black

* en 1981 renuncia el juez Frías y es reemplazado por el Dr. Carlos Renom.

1981/1983.

Adolfo Gabrielli
Abelardo Rossi
Elias Guastavino
César Black
Carlos Renom

* en 1983 renuncian los jueces Black y Renom y son reemplazados por los Dres. Emilio Gnecco y Julio José Martínez Vivot.

1983/1983

Adolfo Gabrielli
Abelardo Rossi
Elias Guastavino
Emilio Gnecco
Julio José Martínez Vivot

* el 30 de cotubre de 1983 se consagró vencedor en la elecciones el radicalismo y se normalizó la situación institucional del país, lo que implicó la designación de nuevos integrantes en la Corte Suprema.

1983/1985

Genaro Carrió
José Severo Cavallero
Augusto César Belluscio
Carlos S. Fayt
Enrique Petracchi

* en 1985 renunció el juez Carrió y fue reemplazdo por el Dr. Jorge Baqué.

1985/1990

José Severo Cavallero
Augusto César Belluscio
Carlos S. Fayt
Enrique Petracchi
Jorge Baqué

* el 5 de abril de 1990 se sanciona la ley 23.774 que eleva a nueve el número de jueces que integraran la Corte Suprema. Renuncian los jueces Baqué y Cavallero, y son nombrados Ministros de la CSJN los Dres. Julio Oyhanarte (por segunda vez), Ricardo Levene (h), Mariano Cavagna Martínez, Rodolfo Barra, Julio Nazareno y Eduardo Moliné O'Connor.

1990/1991.

Augusto César Belluscio
Carlos S. Fayt
Enrique Petracchi
Julio Oyhanarte
Ricardo Levene (h)
Mariano Cavagna Martinez
Rodolfo Barra
Julio Nazareno
Eduardo Moline O'Connor

* en 1991 renunció el juez Oyhanarte y fue reemplazado por el Dr. Antonio Boggiano.

1991/1993.

Augusto César Belluscio
Carlos S. Fayt
Enrique Petracchi
Ricardo Levene (h)
Mariano Cavagna Martinez
Rodolfo Barra
Julio Nazareno
Eduardo Moline O'Connor
Antonio Boggiano

* en 1993 a raiz del denominado Pacto de Olivos que determino la sanción de la ley 24.309 que declaró la necesidad de reforma constitucional, se produjeron sendas vacantes por la renuncia de los jueces barra y Cavagna Martínez, que fueron reemplazados por los Dres. Gustavo Bossert y Guillermo López.

1993/1995.

Augusto César Belluscio
Carlos S. Fayt
Enrique Petracchi
Ricardo Levene (h)
Julio Nazareno
Eduardo Moline O'Connor
Antonio Boggiano
Gustavo Bossert
Guillermo López

* a fines de 1995 renuncia el juez Levene (h) que es reemplazado por el Dr. Adolfo Vázquez.

1995/
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Doctor Don BENITO NAZAR ANCHORENA

Hijo de Benjamin José Nazar Yaniz y de Mercedes de Anchorena Aguirre, nació el 21 de noviembre de 1884 y falleció el 10 de noviembre de 1970 en la ciudad de Buenos Aires. Casó con Carmen Peña Zemborain, matrimonio del que nacieron 7 hijos.
Abogado egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Buenos Aires en 1908, obtuvo su título de Dr. en jurisprudencia en 1909 con diploma de honor.
Profesor de Derecho Administrativo Comparado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de La Plata en 1917, Decano de esa casa en 1920 y Presidente de la Universidad Nacional de la Plata por dos periodos, desde 1921 hasta 1927. También tuvo una dilatada actividad docente en la Universidad del Litoral. Fue distinguido como doctor honoris causa de las Universidades de Río de Janeiro y de Lima .
Secretario de Primera Instancia en la Justicia Federal de la capital federal en 1910, Procurador Fiscal en 1913 y Camarista Federal en 1919. Interventor Federal en la provincia de Tucumán en 1921. Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación desde 1935 hasta 1947, en que fue destituido por el primer gobierno peronista junto a los jueces Repetto, Ramos Mejía y Sagarna y al Procurador General Alvárez.
Sus fallos sentaron varias veces jurisprudencia constitucional, como por ejemplo su interpretación sobre el tema impositivo y las facultades concurrentes de Nación y Provincia o Municipios en lugares de Utilidad Nacional.
Entre sus obras escritas se destacan los siguientes títulos “Expropiación por causas de utilidad pública”, “Fueros parlamentarios”, “Constitucionalidad de los impuestos internos”, “Jubilación de ferroviarios”, “Naturaleza jurídica de la propiedad ferroviaria” y “Derecho de los legisladores electos”.
Gonzalo Cané blogs Diccionario Biografico de la Corte Suprema de Justicia de la Nación